Una porción del estómago

Jan 18, 2011

¿Qué pensaría usted si alguien le dijera que ellos están peleando por una “porción” de su estómago? Le traería en mente el saqueo de órganos ¿Invasión? ¿Robo?

 La primera vez que escuche el término fue hace un mes cuando participé en una reunión de expertos de alimentos. Ahí, alguien recordó haber escuchado, en una junta de  ejecutivos de empresas de bebidas gaseosas varias ideas sobre cómo aumentar lo que ellos llamaban como “participación en el (mercado) del estómago”. Los ejecutivos buscaban cómo expandir su línea de productos (sodas, jugos, aguas y bebidas deportivas) para asegurarse que siempre que alguien consumiera cualquier bebida, fuera una de las suyas. Lo más  preocupante, recordó esa persona, fue la poca importancia que tenía el consumidor en esa ecuación. El objetivo era lograr que el producto llegara al estómago tan frecuentemente como fuese posible. 

La anécdota me recordó otra frase que encontré durante mi investigación para mi libro Empty Pleasures (Placeres Vacíos) - “estómago de la prosperidad”. Este es un término acuñado en 1966 por Henry Schacht, un alto ejecutivo de una empresa de alimentos dietéticos, y que mencionara durante una plática a editores de periódicos intitulada “How to Succeed in Business without Getting Fat” (Cómo obtener éxito en los negocios sin engordar). Esta frase se refería a un creciente problema que enfrentaba la industria de los alimentos.  Debido a que la gente, (al menos la clase media) estaba efectuando menos trabajo manual y podía comprar comida en abundancia (y más barata), la población había comenzado a preocuparse sobre el aumento de peso y el conteo de calorías. Y eso había causado que las ventas comenzarán a disminuir y, consecuentemente, las ganancias de las empresas de alimentos y supermercados. ¿Cuál fue la respuesta de Schacht? Los alimentos dietéticos.  Mediante el desarrollo de más alimentos con menos calorías, la industria podría vender más sin tanta promoción.  

“Participación en el estómago” y el “estómago de la prosperidad” - términos inventados en los últimos 50 años - nos recuerdan que hay motivos reales que dificultan el que comamos sólo cuando sintamos hambre. Por lo tanto, lo sorprendente no es que nuestros estómagos se hayan ampliado sino que no se hayan ampliado aún más.

soda

                          Las empresas de comida pelean por el estómago de los consumidores


Preparado por Carolyn de la Peña
Adaptado al español por Norma De la Vega



By Norma De la Vega
Author - Broadcast Communications Specialist III